Plantas carnívoras
Las plantas carnívoras son aquellas que obtienen todo o la mayor parte de sus nutrientes, mediante la captura de animales y protozoos, por lo general se alimentan de insectos y artrópodos.
Estas plantas suelen crecer en sitios donde el terreno es muy pobre, principalmente en nitrógeno, como es el caso de las tierras pantanosas que son ácidas, o en las rocas.
Este tipo de plantas incluye unas 625 especies que atrapan y consumen a su presa mediante la producción de enzimas o bacterias digestivas, con los que absorben los nutrientes de sus presas.
Tipos de plantas carnívoras:
Hay dos grandes variedades de plantas carnívoras, las tropicales y las de clima no tropical.
Las tropicales: son más difíciles de cultivar debido a que requieren una humedad y temperatura, elevadas. Deben cultivarse en terrarios. Especies como: Nepenthes, Caphalotus, Pinguicula, etc.
Las no tropicales: viven en zonas de inviernos no demasiado fríos, al aire libre, tienen un período de letargo en invierno. Se pueden cultivar en jardines acuáticos o pantanosos. Son: Dionaea, Sarracenia, Darlingtonia, Drosera, etc.
Cultivo de plantas carnívoras:
Hay varios factores que deben cuidarse para lograr el cultivo exitoso de las plantas carnívoras, el primero es la aclimatación. Estas plantas sufren los cambios, y deben aclimatarse a las nuevas condiciones.
Al llevarlas a casa, es preferible colocarlas en un terrario al principio, donde la humedad y la temperatura son altos, también podemos colocarlas con un armazón cubierto con nylon alrededor, para formar un microclima en torno a ella. Es conveniente airearla por unos minutos, pero no exponerla al sol. La aclimatación lleva aproximadamente un mes, transcurrido este tiempo, podemos sacarla del terrario o armazón y tratarlas como a cualquier planta.
La luz debe ser abundante, algunas requieren sol directo. Las plantas con trampa lucirán colores más vivos. Las que necesitan sol, debe ser matinal y estarán expuestas al menos 5 horas a los rayos directos.
Otras especies no necesitan sol directo, incluso puede quemar sus trampas, por lo que requerirán luz difuminada, con filtros, cristales, etc.
Es mejor aportarles luz natural, pero si es necesario, toleran la luz artificial.
Los requerimientos de temperatura, varían para cada especie y de su origen.
Las plantas que provienen de regiones no tropicales, necesitan hibernar, para lo que deben tener temperaturas inferiores a 5ºC. De no realizar el proceso de hibernación, tendrán problemas al rebrotar en primavera y morirán.
Para la hibernación, podemos dejar la planta al aire libre, o colocarla en el frigorífico. Para dejarla al aire libre, las temperaturas diurnas deben oscilar entre -10 y +5ºC. Para que hibernen en el jardín, se entierra la maceta en el suelo, colocando sobre el sustrato, corteza de pino.
Pero más común es colocarlas en el frigorífico, donde la temperatura es constante. Al cabo de dos semanas, se chequean para que no tengan demasiada humedad y se pulverizan con fungicida. Deben revisarse semanalmente para que no se congele el sustrato. Se mantienen así durante 3 o 4 meses.
Algunas especies como la Nepenthes necesitan mucha humedad en el aire, para que la trampa en forma de jarra no se seque. Para ello, las colocaremos en un terrario.
Para aumentar la humedad ambiente de las plantas carnívoras se puede: -colocar la maceta en una bandeja o cuenco con 2-3cm de agua destilada o de lluvia.
-colocar junto a la planta, un barreño con agua.
-podemos pulverizar las hojas de la Nepenthes con agua destilada, pero sólo ella.
-podemos instalar un humidificador en la habitación.
-el uso del terrario brinda una buena humedad ambiente para las Dionaeas y Nepenthes.
El aireado es importante para evitar el sobrecalentamiento y el viciado del aire, lo que produce hongos. Una forma de airear la planta es abriendo el terrario por la noche.
El sustrato para plantas carnívoras:
Las plantas carnívoras están acostumbradas a suelos muy pobres, por tanto, el sustrato de la maceta, debe ser pobre. Un sustrato normal para plantas de interior, quemaría sus raíces, por las sales minerales.
El mejor sustrato es el esfagno, es un tipo de musgo en semi-descomposición, con un pH ácido y pobre en nutrientes, aireado y esponjoso, con buena capacidad de retener agua. Se utiliza solo o mezclado con arena.
Las macetas más adecuadas son las de plástico. Para el riego emplearemos agua destilada o de lluvia, la del grifo es muy dura y tiene muchos carbonatos.
Para alimentarlas, debemos incorporar presas, sobre todo en la etapa de crecimiento. En caso de no tener presas, se alimentan con los nutrientes obtenidos en la fotosíntesis, como cualquier planta, pero crecen más lentamente y producen menos semillas.
Las mejores presas son moscas, hormigas pequeñas, arañas, mosquitos, mariposas pequeñas.
La boca de la Dionaea, permanece cerrada durante una o dos semanas, luego de la captura. Cuando finalmente abra la boca, retiraremos los restos de insecto que pudieran quedarle. Luego de dos o tres comidas, la boca muere y debemos cortarla desde su base, para que no aparezcan hongos. La administración de dos insectos mensuales basta para la alimentación de esta especie.
El cierre de la trampa requiere un gran gasto de energía, por tanto, no debemos permitir que se juegue con la boca de la planta. Tampoco debe suministrarse insectos muy grandes, porque la hoja puede morir.
Las plantas carnívoras no deben abonarse jamás con fertilizantes.