Si bien es una idea generalizada que las plantas no tienen movimiento, algunas plantas presentan un comportamiento sorprendente, como el girasol, que acomoda su posición para quedar orientado hacia el sol. O las plantas carnívoras. La Dama de la Noche que es un arbusto mediano, permanece cerrada durante los días de verano, aguardando la noche para florecer, y desprender sus perfumes.
Conocido también como Zorrillo, o Cestro, es un arbusto ramificado. Su altura oscila entre 1, 5 m y 4 mts. Hay quienes le atribuyen un origen americano de las regiones tropicales, en las que se encuentran unas doscientas de la misma especie, las solanáceas. También se les atribuye un origen Malayo, o de India Occidental, debido a su perfume.
La Dama de la Noche, requiere de un emplazamiento móvil, ya que debe alternar entre la sombra y la luz solar directa, pues su exposición permanente al sol la quema, pero demasiada sombra, retrasa su floración.
Durante el día, permanecen cerradas, como forma de ahorrar energía, durante la noche, sus flores tubulares, son pequeñas y muy numerosas, de color blanco a amarillo verdoso, tienen un perfume potente.
Su floración se da a fines de la primavera y en verano, pero conserva la mayoría de sus hojas durante todo el año, pues es perennifolia. Sus hojas son más o menos lanceoladas de color verde claro. Necesitan especial cuidado durante los meses de invierno, ya que una helada podría matarlas del todo.
Cuidados de la dama de la noche:
Tolera cualquier tipo de suelo, pero prefiere los que tienen un ph ligeramente ácido. Se plantará en un suelo bien drenado. No necesita mucho riego, generalmente una vez cada dos días, sólo puede hacerse con mayor frecuencia si el verano es muy árido. El exceso de riego le resta brillo a sus hojas.
Como son de floración anual, es conveniente que agreguemos algún fertilizante. Cuando comience a florecer es conveniente realizarle una poda de importancia. El uso de fertilizantes ricos en hierro, favorecerá el reverdecimiento.