Se denomina sistema de riego, al conjunto de estructuras que sirven para irrigar un área cultivada.
Los sistemas de riego pueden ser de riego por aspersión, por goteo, con difusores, subterráneo, con manguera, o con regadera.
Sistema de riego por aspersores:
Los aspersores pueden regular la presión y la boquilla, para obtener un alcance mayor del agua. Pueden llegar a más de 6m de distancia.
Hay distintas clases de aspersores:
Emergentes: son los que van embutidos en el suelo, y se levantan al comenzar el riego, para retraerse al terminar.
Móviles: son los que se acoplan al extremo de una manguera, y se van pinchando en el terreno, trasladándose cada cierto tiempo, hasta cubrir toda la superficie a regar.
Sistema de riego por difusores:
Los difusores se parecen a los aspersores, pero son más pequeños.
Su alcance está entre 2 y 5m, el alcance se puede modificar, ajustando o aflojando un tornillo que llevan en la cabeza del difusor.
Por su menor alcance, se emplean para áreas menores a 5m, para áreas mayores, se emplean aspersores.
Los difusores son siempre emergentes.
Sistema de riego por goteo:
Este sistema de riego es localizado, consiste en aportar el agua al pie de la planta. Se hace a través de los goteros o emisores, que pueden ser de dos tipos:
Integrados: a la propia tubería.
De botón: van pinchados a la tubería.
Los integrados no auto-compensantes, son los más económicos. Los goteros que se pinchan, son más efectivos para jardineras, o zonas donde las plantas no están agrupadas, se pincha donde hay necesidad.
Ventajas:
Ahorro de agua. Es la principal ventaja, evita regar zonas no cultivadas.
El nivel de humedad del suelo es constante, sin que se den encharcamientos.
Permite el uso de aguas ligeramente salinas, pues la elevada humedad, mantiene las sales en solución. En caso de utilizarse aguas salinas, debe aportarse agua extra, para lavar las sales, y que vayan a zonas más profundas, debajo de las raíces.
Este riego permite aplicar directamente en la zona radicular, los productos fitosanitarios disueltos.
Inconvenientes:
Los emisores se atascan fácilmente, sobre todo por el contenido de cal del agua. Si el agua es de pozo, necesitan un buen filtrado, pero cuanto menos caliza sea el agua, mejor.
Riego subterráneo:
Es un sistema de riego moderno, se está empleando incluso para césped, en lugares de aspersores.
Se entierra un entramado de tuberías perforadas, a determinada profundidad, entre 5 y 50cm, según la planta a regar, y si el suelo es más arcillosos o arenoso.
Ventajas:
No hay pérdidas de agua por evaporación.
Como la superficie del suelo se mantiene seca, esto evita que proliferen las malas hierbas.
Permite el empleo de aguas residuales tratadas, pero sin los malos olores.
Las tuberías duran más por no estar expuestas al sol.
Inconvenientes:
La obstrucción de las tuberías es frecuente por las aguas calizas.
Las raíces se acumulan en las tuberías, esto se puede evitar, utilizando un herbicida específico.